caos.

Te busco en mitad de mi caos mientras rompo a llorar en la oscuridad de la noche,
mi corazón no para de bombear sangre solidificada,
y aunque en mi habitación reina el silencio, en mi mente sólo hay desorden,
causante de mis llantos convertidos en estalactitas,
que se clavan lentamente en lo más profundo de mi ser, impidiéndome hasta el respirar.

Me pregunto cada madrugada quién será este fantasma,
que en mi interior causa un gran reproche,
y que tanto se empeña en que mi dolor brote,
haciendo así, que me exploten las entrañas,
que se me quiten hasta las ganas,
de disfrutar y de vivir.

Esta vida es tan devastadora que me agota lentamente,
me canso de ser consciente y de caminar entre tinieblas,
acompañada de cuervos malheridos que me arrancan los ojos si me descuido,
y que no me dejan vivir,
porque lo único que deseo, es dejar de sobrevivir para comenzar a vivir.

Para el «tú» del pasado que tanto daño me hizo.

No pidas un mundo libre de prejuicios,
cuando ni tú misma eres capaz de mirarme sin juzgar,
tú, que tanto daño me hiciste en su momento sin tener siquiera la necesidad de hablar,
dime tú, quién puede salvar a esa niña sensible e inocente que lloraba a escondidas por las noches con el miedo de que alguien la pudiese escuchar,
explícame cómo puedo reencontrarme con la niña que fui y explicarle que todo ha pasado,
que estamos en otro momento de la vida y que ahora le toca disfrutar,
disfrutar de la compañía que nunca tuvo,
disfrutar de sus amigos, disfrutar de tener gente que la apoya, disfrutar de toda la ayuda que nunca le dieron,
simplemente, disfrutar y aprovechar la vida al máximo, porque esta se pasa, y bastante se ha perdido ya de ella,
y dime tú, por qué sigo escribiéndote versos, cuando se supone que ya no me duele lo que hiciste,
pero a la vista está,
que ese dolor en el pecho todavía existe,
que el horroroso pasado me persigue,
que no quiero pensar más en ello pero mi mente me traiciona,
me siento como un león encerrado en una jaula en la cual se muere lentamente ,
intento salir de esta prisión que mis pensamientos crean sin cesar,
de esta cárcel sin barrotes que tanto me tortura,
y no sé ni por qué mi cabeza está en mi contra y no me ayuda, es más, muchas veces me traiciona,
y créeme, que yo intento estar bien, es lo único que deseo,
pero esa sensación de agobio constante me consume,
y aunque yo intente luchar contra ella,
a veces me puede,
porque esto es un círculo vicioso cargado de sufrimiento del que no puedo salir, o al menos no sola.