Te busco en mitad de mi caos mientras rompo a llorar en la oscuridad de la noche,
mi corazón no para de bombear sangre solidificada,
y aunque en mi habitación reina el silencio, en mi mente sólo hay desorden,
causante de mis llantos convertidos en estalactitas,
que se clavan lentamente en lo más profundo de mi ser, impidiéndome hasta el respirar.
Me pregunto cada madrugada quién será este fantasma,
que en mi interior causa un gran reproche,
y que tanto se empeña en que mi dolor brote,
haciendo así, que me exploten las entrañas,
que se me quiten hasta las ganas,
de disfrutar y de vivir.
Esta vida es tan devastadora que me agota lentamente,
me canso de ser consciente y de caminar entre tinieblas,
acompañada de cuervos malheridos que me arrancan los ojos si me descuido,
y que no me dejan vivir,
porque lo único que deseo, es dejar de sobrevivir para comenzar a vivir.

